Jueves 24 Septiembre 2020

Pirola propone que 2021 sea el año "del justo y merecido homenaje" al maestro Ariel Ramírez

El senador por el departamento Las Colonias presentó un proyecto de Ley por el cual se declara al 2021 "Año del Centenario del nacimiento de Ariel Ramírez", músico y compositor santafesino.

El senador por el Departamento Las Colonias, Rubén Pirola, (PJ-NES) es autor de un proyecto de Ley por el cual se declara  al 2021 ”Año del Centenario del nacimiento de Ariel Ramírez”, en conmemoración del centenario del nacimiento del músico y compositor  santafesino.

La norma propone que durante el año 2021 la documentación oficial para tramitaciones oficiales, las publicaciones y comunicaciones oficiales por medios impresos o electrónicos, de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial deberán incluir membrete alusivo con la leyenda: “2021 – Año del Centenario del nacimiento de Ariel Ramírez”.

Pirola, quien además es Presidente provisional del senado, encomienda en el proyecto  a los Ministerios de Educación y de Cultura la realización de acciones tendientes a destacar, rememorar y reflexionar sobre la figura de Ariel Ramírez y su legado musical y artístico.

Fundamentos

En el próximo año 2021 se van a cumplir los cien años del nacimiento del gran músico y compositor Ariel Ramírez, ocurrido en la ciudad de Santa Fe, el 4 de setiembre de 1921.

La proximidad del centenario del nacimiento nos permite instituir desde la iniciativa legislativa la posibilidad de brindar un merecido  homenaje y reconocimiento a la figura y trayectoria del Maestro Ariel Ramírez.

En palabras del compositor, periodista y crítico René Vargas Vera …”le hubiera bastado inventar las maravillosas melodías de “Alfonsina y el mar”, para instalarse definitivamente entre los elegidos de los dioses. Esta zamba-elegía, que Ariel Ramírez echó a volar sobre los amorosos versos de Félix Luna forma parte, desde hace años, de los tesoros que guarda la memoria colectiva, aquí y en el mundo entero…”.

Pirola señala que como compositor, Ariel Ramírez recogió los ritmos del país entero (milongas, estilo, triunfo, chacareras, zambas, chamamé, gatos, valses, etc).  Fue quien instaló definitivamente el piano como instrumento protagonista del folclore.

Ariel Ramírez comienza su formación musical en su hogar santafesino, de la mano de su madre, Blanca Servetti y de su padre, Zenón Ramírez con los inicios en los estudios de piano.  Posteriormente se perfeccionó con maestros como  Arturo Schianca, Luis Gianneo, Guillermo Graetzer y Erwin Leuchter.

Como joven artista  y músico recorre a  sus veinte años el norte argentino y las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy. Fue Atahualpa Yupanqui quien apoyó su interés por lo popular y le ayudó económicamente para poder viajar y recorrer durante los años 1941 y 1943 el noroeste argentino en busca de las voces de la tierra.

En el año 1943 se presenta por primera vez como solista de piano en Buenos Aires. En 1946 es contratado por el sello “R.C.A. Víctor” con el que realiza sus primeros registros fonográficos.

Experiencia europea

En  1950 viaja por primera vez a Europa radicándose en Italia donde reside por 4 años presentándose como solista de piano. Fue intèrprete de la música argentina en distintas salas de conciertos y teatros de Italia, Austria, Alemania, Holanda, Bélgica e Inglaterra. En España fue becado por el Instituto de Cultura Hispánica para efectuar estudios sobre la música española de transmisión oral. En 1954 se instaló en Lima, Perú, donde continuó su carrera de solista haciendo presentaciones en distintas ciudades de ese país, así como también en otras de Bolivia, Chile y Uruguay.

De regreso a la Argentina forma la “Compañía de Folklore de Ariel Ramírez”. Desde entonces y en 50 años de carrera Ariel Ramírez ha paseado su talento por escenarios de los cinco continentes. Es autor de la “Misa Criolla” una de las obras folklóricas de mayor difusión en el mundo.

En lo referente a música de nuestro género pertenecen a Ariel Ramírez obras como “Agua y sol del Paraná”, “Antiguo dueño de las flechas”, “La anunciación”, “Soy nacida en el cambá”, “Isla de la rinconada”, “Boca del tigre”, “Santafesino de veras”, “Los inundados”

Reconocido por sus colegas fue electo como Presidente de SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música), en cinco períodos: 1970/74, 1974/77, 1993/97, 1997/2001 y 2001/2005.

Como compositor escribió, además de una larga lista de canciones, varios ciclos integrales, presentados todos ellos a través de ediciones discográficas que tuvieron una notable repercusión. El primero de estos discos incluye la Misa Criolla y, también en carácter de estreno, los villancicos reunidos bajo el título Navidad Nuestra con textos de Félix Luna. En 1965 grabó con Ramón Navarro la cantata épica Los Caudillos escrita en colaboración con el historiador y poeta Felix Luna.

Mujeres argentinas

Un nuevo gran acontecimiento fue la aparición en 1969 del disco “Mujeres argentinas”, cantado por Mercedes Sosa y también con textos de Luna. Algunas de sus canciones, “ Alfonsina y el mar” y ”Juana Azurduy”, se cuentan entre las más logradas de su amplia producción.

“Cantata sudamericana” (1972) y “Misa por la paz y la justicia” (1981) son sus últimas producciones de largo alcance. En estos años también compuso música para algunas películas argentinas.

Con fines didácticos, escribió los “15 estudios para piano” sobre ritmos y formas de la tradición musical argentina y las “Canciones provincianas”, para voces iguales.

El 5 de agosto de 1992 se realizó un concierto en su homenaje en el Teatro Colón de Buenos Aires bajo el título Ariel Ramírez, 50 años con la música nacional, en el que participaron algunos de los más importantes intérpretes de la música popular argentina, y en cuyo transcurso se ejecutaron exclusivamente obras suyas.

La Misa Criolla, su obra cumbre

“En 1964 la compañía discográfica Philips dio a conocer el álbum Misa Criolla, resultando inmediatamente un éxito mundial. Esta obra fue realizada en base al texto castellano redactado por la Comisión de las Iglesias de América latina, después de que el Concilio Vaticano II dispusiera la realización de los oficios religiosos en los lenguajes vernáculos, abandonando el uso exclusivo del latín, y contó con el apoyo y colaboración del sacerdote Osvaldo Catena, asesor de Liturgia para América Latina, el sacerdote Jesús Gabriel Segade (director de la Cantoría de la Basílica del Socorro) y del sacerdote Alejandro Mayol.​

Editada al año siguiente, Misa Criolla. Para tenor, coro mixto, percusión, instrumentos andinos y clave o piano, presenta un notable conjunto de inspiradas melodías originales de su autor, basadas en ritmos regionales de la tradición musical argentina e hispanoamericana. La interpretación está a cargo de un solista, un coro de voces mixtas, piano y un conjunto instrumental basado en medios sonoros ligados a la etnofonía americana en el que figuran charango, quena y siku, entre otros. Consta de cinco partes de la liturgia común:

Kyrie baguala-vidala2​

Gloria carnavalito-yaraví

Credo chacarera trunca

Sanctus carnaval cochabambino

Agnus Dei estilo pampeano

La Misa Criolla marcó la irrupción en el mundo de la música litúrgica argentina con un nivel artístico que le permitió ser admirada por sectores del público europeo, americano y de otras latitudes.

El estreno público se realizó en la ciudad alemana de Stuttgart, el 9 de marzo de 1967, en la Mozart-Saal de Liederhalle, con la participación del hoy disuelto grupo Los Fronterizos, Ariel Ramírez, Chito Zeballos, Luis Amaya, Jaime Torres, Domingo Cura y el Coro Easo y Maitea con la dirección del Maestro Bastida.

Se ejecutó por primera vez en el Teatro Colón de Buenos Aires con versión escénica a cargo de Roberto Oswald y Aníbal Lápiz, y quince días después en el Avery Fisher Hall en el Lincoln Center de Nueva York, y en la catedral de San Patricio de la misma ciudad. Aquella versión contó con el propio Ariel Ramírez (piano), Zamba Quipildor (voz), Jaime Torres (charango) y su conjunto, con Domingo Cura (percusión), Jorge Padín y el Coro Banco de la Provincia de Buenos Aires, dirigido por Fernando Teran. De difusión internacional, fue editada en más de 40 países con más de 3 millones de placas discográficas y fue cantada, entre otros, por George Dalaras, Mercedes Sosa y José Carreras (Plácido Domingo cantaba el Kyrie con Dominic Miller).

Ariel Ramírez falleció en Monte Grande, provincia de Buenos Aires, el 18 de febrero de 2010.

Hoy, la música de Ariel Ramírez  sigue brillando en el mundo gracias a los trabajos de muchos músicos de nuestro país y del mundo y podemos mencionar especialmente, por nuestra cercanía geográfica, al maestro esperancino, Daniel Pacitti.

La provincia de Santa Fe ha valorado esta trayectoria y mediante la Ley 12950, sancionada el 27 de noviembre de 2008, instituyó el premio Ariel Ramírez, que se otorga a la obra elegida, entre las composiciones cuya música y letra desentrañen la vida del hombre de campo y su relación con el medio rural donde habita.

Creo que es un justo homenaje que el próximo año 2021 sea instituido en nuestra provincia en reconocimiento de toda esta trayectoria como “Año del Centenario del nacimiento de Ariel Ramírez”, concluyó el senador Rubén Pirola.

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